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Rivalidad, regionalismo y afición por el futbol en México:
el caso del equipo Santos Laguna
CIENCIACIERTA No.25  • 
enero - marzo 2011

 

Resumen
Para los estudiosos de lo social resulta difícil ignorar la importancia que tiene el futbol para miles de aficionados. Sin dejar de considerar los intereses económicos en torno a este deporte y la gran influencia de los medios de comunicación en la proyección de determinados equipos, debemos reconocer la trascendencia sociocultural que tiene el futbol, sobre todo en los jóvenes de los sectores urbanos.

En este trabajo se muestra parte de los resultados de un estudio cuantitativo sobre aficionados al futbol en la Comarca Lagunera, que en una gran mayoría manifiestan que su equipo preferido es el Santos Laguna y reconocen que las rivalidades en el futbol mexicano se han creado a través de los medios de comunicación.

Palabras clave: futbol, aficionados, medios

Introducción
Las rivalidades dentro del futbol en México revelan cómo ciertos sectores de la población consideran su ciudad o región en relación a otras. Algunos estudios sobre los aficionados al futbol muestran la relación entre la adscripción a un club y la identidad regional, pues detrás de las identidades futbolísticas están las rivalidades que surgen como manifestaciones de tensiones políticas, económicas o histórico-culturales que existen entre regiones, ciudades, barrios o segmentos sociales.

“Aunque la rivalidad entre dos equipos parezca ser única y exclusivamente deportiva, situar históricamente a estos clubes y los lugares que simbólicamente representan dentro del sistema urbano nacional facilita el entendimiento de aspectos cruciales de la identidad y la tensión existente entre sus aficionados” (Magazine y Martínez, 2009, p. 2).

En el caso del equipo Santos Laguna, los resultados del estudio realizado como parte del proyecto “Identidades, prácticas y representaciones de los aficionados al futbol en México: un análisis comparativo multiregional”3 confirman lo anterior: la afición santista reconoce como principales rivales de juego a los Tigres y Rayados, de Monterrey, equipos “con los que no se puede perder”.

Este sentimiento de rivalidad se observa también en otros ámbitos, debido a que la ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León, es considerada como la cúpula económica, social y cultural del norte de México.

En el presente artículo se muestran los resultados de un trabajo cuantitativo cuyo propósito era generar información empírica sobre los aficionados al futbol en la región lagunera que permitiera un primer acercamiento al fenómeno, para posteriormente tratar de explicar las identidades, prácticas y representaciones de los seguidores del Santos Laguna.

Se trató de dar respuesta a interrogantes como ¿cuáles son los equipos favoritos de los aficionados al futbol en la región?, ¿qué idea tienen de lo que es ser aficionado?, ¿cómo consideran los aficionados que son representados por los medios de comunicación? y ¿qué significa para los aficionados la construcción de un nuevo estadio?

El futbol como objeto de estudio
Durante mucho tiempo los estudiosos de los fenómenos sociales han dejado fuera de sus proyectos al deporte por considerarlo un tema poco serio, como en el caso del futbol, que es visto como un espectáculo que se rige por la lógica mercantil de la industria del entretenimiento, una forma más de alienación. Efectivamente, el futbol, además de ser un deporte que brinda gran cantidad de elementos simbólicos en el aspecto social, es también un negocio que funciona según la dinámica del sistema económico, y un elemento que favorece que la gente se olvide de las dificultades que enfrenta el país. Sin embargo, acercarse al mundo del futbol es introducirse en uno de los campos más relevantes de la cultura popular contemporánea. Más allá de que muchos lo consideren como un simple entretenimiento o como un medio de enajenación, el futbol representa también un modo de construcción de identidades colectivas y de relaciones entre distintos grupos sociales.

Hoy se cuenta con estudios que han fortalecido la investigación sobre los deportes desde una perspectiva social. En relación al futbol, existe un enfoque que lo analiza como una arena simbólica para comprender los fenómenos sociales de nuestra realidad; se busca discutir los motivos por los cuales el futbol moviliza sentimientos tan profundos en las personas, ya sean simpatizantes, fanáticos o jugadores (Martínez y Calderón, 2009). Esa fue precisamente una de las razones que nos animó a participar en el trabajo sobre los aficionados al futbol en México: tratar de explicar qué representa el equipo de futbol de la región, el Santos Laguna, para miles de aficionados no sólo de la Comarca Lagunera, sino también de todo Coahuila y estados vecinos, como Zacatecas y Chihuahua4.

Pensar lo que somos como sociedades nos lleva a las canchas de futbol. Fábregas (2002) señala que “el análisis del futbol es una tarea de vastas dimensiones que nos arrojará como resultado una mayor explicación de cómo somos y porqué somos como somos los mexicanos” (p.17). Se trata de crear conocimiento sobre “uno de los mecanismos de movilización social más eficaces de nuestra época” (Fábregas, 2001, p. 20).

Ante la crisis de las instituciones sociales, el deporte es una actividad que convoca y aglutina a los diferentes sectores que habitan una ciudad. Hoy no se puede pensar en el futbol sólo como un medio de alienación y actividad al servicio de intereses comerciales, se trata también de una dimensión en la que buscan expresarse y construir su identidad los sectores subalternos.

Para gran parte de la población, la actividad en torno a este deporte representa una de las escasas oportunidades de movilización social y de reconocimiento. Hay quienes lo consideran parte importante de los procesos de socialización masculina; para otros es un elemento clave en la organización del tiempo y la cotidianidad, puesto que lo que tiene que ver con este deporte marca las actividades y el ritmo de vida (Medina, 2009).

El futbol es un fenómeno festivo multitudinario que logra congregar a grandes multitudes. La fiesta crea por un momento la ilusión de comunidad, de unidad, de una sociedad homogénea. “Cada partido y la celebración del triunfo o la vivencia cohesionadora de la derrota, se constituyen en un acto de comunión en un tiempo y en un espacio determinado, de vivencia de unidad, en un motivo para proclamar una identidad colectiva en la que se anulan las diferencias, se desmiente la pluralidad y la contradictoria complejidad de la sociedad real” (Medina, 2009, p. 3).

La relevancia sociocultural que el futbol tiene como producto comercial y espectáculo de consumo, así como su importancia mediática y mercadológica, han hecho que para las ciudades tener un equipo de futbol en la Primera División profesional, además de un negocio rentable y un espacio para la política, sea una manera de confirmar su importancia, una forma de ponerse en el “mapa” mediático nacional de las ciudades y regiones más dinámicas (Magazine y Martínez, 2009).

Apoyar a un equipo en particular representa una “marca sociocultural” y dice “mucho acerca de la manera en que los aficionados se perciben a sí mismos” (Edelman, 2002, en Magazine, 2008, p. 1443).

En el caso de Santos Laguna es posible retomar de alguna manera la tesis que propone Fábregas (2006) para explicar el papel actual del futbol, que en una sociedad fragmentada “ofrece las condiciones para congregar a la población y brindarle un símbolo tangible de sí misma (…) El equipo de futbol puede generar un símbolo de integración que atraviese las desigualdades sociales y las diferenciaciones culturales” (p. 9).

Futbol y medios de comunicación
El futbol y el deporte moderno son contemporáneos del nacimiento de la prensa de masas a mediados del siglo XIX, y ambos tuvieron un desarrollo paralelo durante el siglo XX. Pronto el periodismo descubrió que debía desarrollar una línea importante: la sección deportiva, porque el deporte era un consumo de masas y ello representaba la posibilidad de incrementar el número de lectores. Posteriormente la radio, y a partir de la década de los cincuenta la televisión, tuvieron un papel importante proponiendo nuevos significados en torno al deporte, especialmente la esta última, debido a que en los años noventa su presencia se incrementó a través de los sistemas de cable, con lo que las transmisiones sobre actividades relacionadas con el balompié se expandieron aún más, al contar con la existencia de canales dedicados exclusivamente al deporte (Alabarces, 2004; Salerno, 2005).

Diversos estudiosos del tema coinciden en que los medios masivos de comunicación han aprovechado ampliamente la fusión del nacionalismo y el futbol, lo que les permite incrementar su audiencia, a los patrocinadores aumentar sus ventas, y a los políticos capitalizar el entusiasmo de los aficionados (Villena, 2003, en Martínez y Calderón, 2009).

Desde sus orígenes el futbol ha tenido una presencia central en los medios, pero en años recientes uno de los cambios que se observa en las transmisiones es que se dedica cada vez mayor espacio a quienes ocupan las tribunas. En el caso de la televisión se ha pasado de unas pocas imágenes marginales a integrar totalmente a la afición, especialmente a las barras, al relato de las transmisiones de los partidos. Es importante entonces analizar los modos en que la televisión construye y prescribe comportamientos y sujetos, legítimos e ilegítimos, a través de la representación que realizan de las prácticas de los seguidores de los equipos de futbol durante los partidos (Salerno, 2005).

Método
Los resultados que aquí se presentan corresponden a una encuesta a un total de 500 aficionados al futbol, realizada del 21 al 25 de noviembre del 2008, con un muestreo casual en las afueras del Estadio Corona y lugares públicos de la ciudad de Torreón, como la Alameda Zaragoza, Plaza de Armas, y en calles del centro de esa población.

En la muestra, 59.7% de los encuestados fueron jóvenes de 15 a 30 años, de los cuales 72.2% pertenecía al género masculino y 27.8 % al femenino; un alto porcentaje (38.8) cuenta con estudios de licenciatura.

En lo que se refiere a la ocupación, 29.6% son estudiantes, mientras que el resto se desempeña en una gran diversidad de actividades (profesionistas, empleados, obreros, trabajadores del sector informal, etcétera). Del total de entrevistados, 86.6% no pertenece a un partido político; 36% asiste con frecuencia al estadio, mientras que 64% por lo regular no asiste.

El Santos Laguna
Al referirse a lo que ha representado el Santos Laguna para la región, Muñoz (1999) menciona que “este club de futbol se convirtió en pocos años, y debido a la ausencia de otro signo cohesionador, en pieza clave con la cual un lagunero se reconocía como tal, independientemente de su municipio nativo” (p. 23).

Grupo Modelo adquirió el equipo, lo cual hizo posible
que se realizaran importantes inversiones para mejorarlo.
Fuente: http://santagrandeza.blogspot.com/2007/12.html

El Santos Laguna surgió en 19825 en la Comarca Lagunera, como un equipo propiedad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Ubicado inicialmente en Gómez Palacio, Durango, al no contar con un estadio adecuado en esa ciudad, desde su primer juego, el 4 de septiembre de 1983, tuvo como sede el hoy desaparecido estadio Corona, llamado por los aficionados “la casa del dolor ajeno”.

En 1984, cuando Santos ya había conseguido su ascenso a la Segunda División A, el IMSS decidió vender los equipos que tenía a su cargo, por lo que un grupo de empresarios conformó un patronato que le permitiera obtener la franquicia del Santos, y con ello garantizar la permanencia del equipo en la región. A partir de entonces se denominó Club de Futbol Santos Laguna. Al ponerse en venta la franquicia del equipo Ángeles de Puebla, en 1988, los directivos del Santos decidieron adquirirla para contar con un equipo en Primera División. Desde ese momento el conjunto albiverde tendría como nombre de batalla “Guerreros”.

De gran trascendencia para el Santos fue el año 1993, cuando Grupo Modelo adquirió el equipo, lo cual hizo posible que se realizaran importantes inversiones para mejorarlo. Otro momento importante en la vida del conjunto lagunero ocurrió en el 2003, cuando fue vendido al empresario Carlos Ahumada Hurts, quien al poco tiempo se vio involucrado en problemas legales, lo cual significó el riesgo de que el equipo desapareciera o fuera transferido a otra plaza. En ese tiempo se acuñó la frase “un guerrero nunca muere”, grito de lucha en las manifestaciones a favor del equipo, que fue recuperado por sus antiguos dueños en un proceso que tardó más de dos años (El Siglo de Torreón, 2009 ).

En marzo de 1994, Santos clasificó a la liguilla, y en el Torneo de Invierno 1996 logró su primer campeonato, con lo cual surgió en la región el fenómeno que se conoce como “santosmanía”; un segundo campeonato fue obtenido en el 2001, y en el 2008 logró coronarse nuevamente campeón.

Una nueva etapa para el equipo inició con la inauguración de su nuevo estadio, en noviembre del 2009. Con capacidad para 30 mil espectadores, el Territorio Santos Modelo, como se le ha denominado, tuvo un costo de 100 millones de dólares. Para su edificación, el Gobierno de Coahuila aportó 100 millones de pesos y el Ayuntamiento de Torreón 20 millones; ambas instancias dieron gran difusión a ese apoyo. En la inauguración estuvieron presentes, además de muchos otros personajes públicos e importantes figuras del futbol, el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, y el gobernador Humberto Moreira Valdés, lo que confirma la relevancia que tiene para los políticos el escaparate que representa el futbol.

La importancia que tomó la construcción del estadio puede explicarse, siguiendo a Magazine y Martínez (2009), a partir de que hoy en día parece ser necesario que las ciudades económicamente más importantes posean un equipo de futbol profesional para “mostrarse” a través de los medios de comunicación nacionales como más “importantes”, culturalmente “modernas”.

El nuevo Estadio Territorio Santos Modelo.
Fuente: http://www.territoriosantosmodelo.com.mx

En el sitio oficial del Territorio Santos Modelo se afirma que el estadio es considerado “proyecto único en su tipo en toda América Latina, que no sólo abarca el aspecto deportivo de la institución santista, sino que busca el desarrollo y el crecimiento de la Comarca Lagunera”.

Representaciones y preferencias de los aficionados laguneros
A la pregunta de quiénes son los aficionados al futbol en la región lagunera, 21.6% de los encuestados respondió que son los que van al estadio a ver los partidos; 32.6% dijo que son los que simpatizan con su equipo, aunque no vayan siempre al estadio; 29.2% afirmó que son los que defienden los colores de su equipo; y 15.2% mencionó que son los que desatienden todo por ver y/o jugar futbol. Sólo 7.8% consideró aficionados a quienes solamente ven por televisión los partidos los domingos (cuadro 1). Para los aficionados de la región, identificarse como tales implica un compromiso: no basta seguir los juegos desde la comodidad de un sillón.

Aunque no se tienen indicadores concretos sobre las razones por las cuales algunos aficionados no asisten al estadio, pero a pesar de ello se identifican con el equipo del Santos Laguna, es posible que esto se deba a lo que algunos autores denominan la “socialización primaria” (Chihu, 2002), esa que sucede durante la niñez, que enraíza, se interioriza y le da significado subjetivo a esa acción de que aún y cuando no se asista al estadio se le va al Santos.

Cuadro 1. Quiénes son los aficionados al futbol

A la pregunta de qué hace un aficionado común dentro del Estadio Corona, la mayoría de quienes respondieron la encuesta (66.2%) dijo que apoyar a su equipo; mientras que 32.2% señaló que gritar; ingerir bebidas alcohólicas y embriagarse sumó 21.4%, es decir, casi la cuarta parte reconoce que el consumo de alcohol en los estadios es grande.

De los 18 clubes que participan en la Primera División del futbol profesional, cuatro de ellos han sido identificados, primero por los medios de comunicación y luego por los aficionados, como “equipos nacionales”. De acuerdo con las expresiones de los medios deportivos, el América, el Chivas, el Cruz Azul y los Pumas, son los “equipos grandes” del futbol mexicano (Magazine y Martínez, 2009).

Al pedir a los aficionados laguneros que manifestaran cuál es su equipo favorito, 82.4% respondió que es el Santos; 5.8% prefirió al América, 2.6% al Chivas, 1.8% al Cruz Azul, y 1.4% al Pumas (Cuadro 2). A pesar de que estos últimos equipos son los que mayor número de menciones obtuvieron después del Santos, los porcentajes que alcanzaron son muy pequeños, no obstante ser los “equipos grandes” de México. Estos resultados confirman la gran adhesión que tienen los aficionados de la comarca con el Santos Laguna, que sin duda ha pasado a ser uno de los más importantes símbolos de la identidad regional.

Es importante observar de manera integradora los datos acerca de los aficionados al futbol, pues se está involucrando el factor identitario, ese que relaciona historias, características socioculturales y geográficas, entre otras; no olvidemos el canto “Tres ciudades, dos estados, en un solo corazón; que retumben nuestras voces, Santos, Santos, campeón”, mismo que se promueve desde hace mucho tiempo dentro del estadio y en televisión regional.

Aunque la gran presencia que tiene el futbol en las sociedades contemporáneas no puede explicarse únicamente a partir de la influencia de los medios, debemos reconocer el papel que estos juegan en la proyección de determinados equipos, en la imagen que presentan sobre los aficionados, sobre todo ahora que la transmisión de un partido no se centra únicamente en los jugadores, sino también en la afición, la cual ha pasado a ser un protagonista importante, principalmente para la televisión.

Cuadro 2. Equipo favorito

Al indagar sobre cómo describen los medios masivos de comunicación al aficionado del futbol en La Laguna, 57% consideró que como apasionados, y 39.4% como fanáticos (cuadro 3). Aún cuando este último adjetivo puede ser no muy favorable, en general la imagen que los medios presentan sobre los aficionados de la Comarca tiende a ser positivo. Salvo algunos incidentes que se adjudican a miembros de las barras, los medios regionales destacan el fervor de muchos seguidores del Santos.

Cuadro 3. Representación de los aficionados en los medios

A la pregunta de cómo se han creado las rivalidades entre los distintos equipos que participan en el futbol mexicano, 51% de los encuestados respondió que han surgido a través de los medios masivos de comunicación, mientras que 32% señaló que a través de los mismos encuentros (Cuadro 4).

Los aficionados admiten que se ven influenciados por los medios masivos de comunicación, y ello, en cierta forma, pudiera ser factor que contribuya a la rivalidad regional dentro del escenario político y deportivo (Magazine et. al., 2010).

No debemos olvidar que en la ciudad de Torreón y la región lagunera en general, existe una marcada rivalidad hacia el equipo de Monterrey, producto de las subestimaciones o ataques televisivos que han generado algunos comentaristas de aquella ciudad hacia el equipo del Santos Laguna.

Cuadro 4. Cómo se crean las rivalidades en el futbol mexicano

Al preguntarles si en el futbol mexicano existe preferencia de los medios por determinados equipos, 85% de los encuestados respondió de manera afirmativa. Al referirse a los equipos preferidos por los medios, 84% mencionó al América, 50.6% al Guadalajara, y 23.8% al Cruz Azul. Estos resultados coinciden con lo que señalan Magazine y Martínez (2009), en el sentido de que la narrativa de los cronistas futboleros y el imaginario que han difundido los periodistas deportivos tratan de crear en los aficionados una imagen de esos equipos como los “grandes” del futbol mexicano, los “equipos nacionales”, por el fuerte posicionamiento de su marca, la fama de algunos de sus jugadores, y porque entre sus seguidores se encuentran habitantes de todas las regiones del país. Esta postura de los medios responde al centralismo económico, político y cultural que existe en México.

Una nueva casa para los “Guerreros”
Como se ha señalado, la construcción de un nuevo estadio para el club Santos Laguna despertó enormes expectativas en la región. Cuando se aplicó la encuesta estaba iniciando su edificación, y en sus respuestas 72.6% de los encuestados señaló que con la construcción del estadio habría una mayor identificación con el equipo, mientras 61% respondió que la nueva sede de los “Guerreros” reforzaría el sentimiento de ser laguneros.

A la pregunta de si con el nuevo estadio aumentaría el número de aficionados que asisten a los juegos, 86.4% respondió afirmativamente, y 73% estuvo de acuerdo con que los partidos ahora serán una diversión más de carácter familiar. La realidad es que una vez inaugurado el nuevo recinto de los “Guerreros”, los precios de entrada se han incrementado y la distancia que es necesaria recorrer es mayor, lo que hace difícil para muchos aficionados asistir a los juegos. Frente a ello, la respuesta de los directivos del equipo ha sido limitar las transmisiones en vivo por televisión.

La euforia por contar con una nueva sede para el equipo de casa, alimentada por los medios de comunicación y la propaganda oficial, hacía que los aficionados minimizaran las repercusiones económicas que abandonar el estadio Corona tendría para muchos. Del total de encuestados, 52.6% respondió que los comerciantes establecidos cercanos al estadio no se verían afectados por la construcción de las nuevas instalaciones; mientras que casi la mitad (49.4%) no creía que los vendedores ambulantes resentirían la construcción del Territorio Santos Modelo.

A la pregunta de si creen que la construcción del nuevo estadio obedeció más a intereses políticos que deportivos, las opiniones de los aficionados se dividieron: 46.4% respondió afirmativamente, 43.4% lo hizo en forma negativa, y 10% dijo no saber.

Finalmente, 63.6% de los encuestados respondió que a quien beneficia más la construcción del nuevo estadio es a la Cervecería Modelo; 18% dijo que al Gobernador coahuilense, y únicamente 5% consideró que al Presidente Municipal, no obstante el gran despliegue propagandístico que se hizo en torno al apoyo brindado por las dos instancias de gobierno.

En la Comarca Lagunera un símbolo de
identidad es el equipo Santos Laguna.

Palabras finales
Tanto en los resultados que aquí se reportan como en los de un estudio cualitativo que está por publicarse, la gran mayoría de los aficionados laguneros ha manifestado que no pertenece a un partido político, lo que de alguna forma otorga la razón al sector de los estudiosos de los fenómenos sociales que ha sostenido que el deporte-espectáculo es un medio que influye para que la gente no se preocupe por la realidad en que vive.

Hasta el momento, los hallazgos más importantes en el estudio de los aficionados laguneros al futbol tienen que ver con la relación entre ser seguidor del Santos Laguna y la identidad regional. A diferencia de otras ciudades que cuentan con más de un equipo profesional de futbol, en Torreón y las localidades que conforman la Comarca sólo se tiene a los “Guerreros”.

Podemos hablar de identidad regional cuando por lo menos una parte importante de los habitantes de un territorio logra sumar a su sistema cultural los símbolos, valores y aspiraciones más profundas de su región. Ante la casi desaparición del cultivo del algodón y de la uva, actualmente en la Comarca Lagunera un símbolo de identidad es el equipo Santos Laguna.

Referencias bibliográficas
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